VIII SCOOTER RALLY DEL S.C. MADRID
Pues bien, señoras y señores el macro rally de Madrid, ha tocado a su fin y lo hemos pasado tan de puta madre, como lo venimos haciendo desde que empezó a organizarse. Y es que desde sus comienzos los Magoos hemos ido acudiendo religiosamente, ¡nunca todos a la vez! Dios nos libre, pues los del club Mr. Magoo somos así, ora aparece uno, ora el otro, otrora aquél... Si, somos así de especiales, pero hacemos acto de presencia en casi todos los principales rallies del calendario escuterista, con afición y ganas, como si todavía fuésemos chavalería...
El jueves acudieron a la Taberna Irlandesa, Varas, Pablo, Alex y Rafa, que se les unió desde Toledo, donde estaba currando. El viernes por la tarde, Rafa hizo la salida hasta El Pardo, posteriormente le hice relevo ya en el Beer Station, pues él se quedó en casa y Alex y yo nos fuimos a tomar unas cervezas, allí nos encontramos con la mayoría de los habituales compañeros de afición, no con los raros que luego plagan la carretera durante la scooter run, esos en las allnighters nunca están, (¿por qué será?) pero en fin.... Bueno pues allí nos apretamos unas cuantas birras con el picoteo base para no agarrar cogorza alguna que nos impidiese conducir a la vuelta, departiendo sobre música, fútbol, motos y demás motores con el célebre Pinasco y Alberto Il Consigliere de nuestro admirado Escuter Club Segovia, pronto no fuimos a dormir, pues el día siguiente prometía ser largo.
El sábado a las 11:00 am, me encontré puntual como un reloj suizo, en la plaza del Paseo de la Florida donde había quedado con Alex, que también fue puntual, Rafa tardó algo más, la salida la haríamos Rafa y yo, pues Alex tenía que acudir al cumpleaños de su Madre, empezamos con el reparto de programas de la Memorial, seleccionando minuciosamente a quien se las ibamos a entregar, que luego no queremos llevarnos sustos con la asistencia de lo más variopinto de los frikies habituales. Bien después de repostar nos encontramos con el pelotón que ya había arrancado, con varias motos de la Policía Municipal haciendo de escolta, la verdad que el recorrido por la Capital, se hace espectacular, es impresionante la panorámica que ofrece la Gran Vía, parado en el semáforo de Callao, mirando hacia abajo y viendo esa masa de vespas y lambrettas ocupando todo lo que es de larga hasta casi Plaza de España. La ruta sigue, subiendo Gran Vía con la mirada atónita de viandantes, en su mayoría turistas, inmigrantes y carteristas en busca de algún despistado, con el que hacer la jornada... Luego le sigue la espectacular vista del cruce de la calle Alcalá, el edificio de Metrópoli, un poco más arriba el de Bellas Artes, La Cibeles, detrás de ella, la Puerta de Alcalá, el Palacio de Correos, el Banco de España, el Paseo del Prado, Neptuno, si echas un ojo a la derecha en vez de mirar al de delante, ves el Congreso de los Diputados, la estación de Atocha... Demasiada historia de todos los españoles nos contempla al paso de la caravana escuterista, en esos momentos es cuando te das cuenta que esta ciudad es de todos, seas de Cádiz, Barcelona, Guadalajara, Segovia, Vitoria, Donosti, Huesca o Mallorca y que los que vivimos en ella, nos damos cuenta de lo que hay de Pascuas a Ramos...
Bueno me centro, en el resto del relato del recorrido, lo hicimos por la carretera de San Martin de La Vega en dirección Colmenar de Oreja donde tomaríamos el aperitivo, faltaron unos baños, me comentó Santi que los de Vespania hicieron una salida paralela y que tomaron también el aperitivo próximo a donde nos encontrábamos nosotros, ¡que mala hostia! ¿no? creo que estas cosas no se deberían hacer, aunque según creo a estos de Vespania sólo les gusta las motos, tengo entendido que el significado de las motos y la trascendencia que tuvieron en la era pop no es lo suyo... Si es así, a los que tenemos claro que pintamos en todo esto nos debería dar igual. Después del tentenpié y del album de fotos histórico que nos enseñó Marvel y su vespa armario del tiempo, pues albergaba de todo, nos pusimos rumbo al restaurante en Villaconejos, donde los melones, el menu de paella y carne guisada, pero es lo que tiene dar comida a 200 personas, bueno el caso el que Juan Pinasco, Eva, Alberto, Rafa y yo nos quedamos sin paella por un error de logística o por que 5 listos, comieron sin haberlo avisado o lo que es peor sin haberlo apoquinado, Al menos nos pusieron bien de cerveza, nos tocó de camarero a Farruquito que debe hacer obra social los fines de semana en restaurantes y si no era él era un primo muy cercano, nos tuvimos que hacer una foto con él, como está mandado... por cierto no hubo de postre melón.
Tras la comida se celebró la entrega de premios, regalos y demás parafernalia cedida por los patrocinadores, esta vez tuve suerte y me tocó una preciosa camiseta de vespa, me van a perdonar pero no recuerdo los premios, además para mi realmente carecen de importancia pues en algunos casos se lo llevan gente que no lo merecen, por su poca afición escuterista, creo que deberíamos ser más selectivos en la entrega de los premios, la moto no lo es todo. En frente del restaurante se encontraba un descampado, tras una gasolinera donde se improvisó la gynkhana, no se si lo he escrito bien, el campeón fue Pepe del DKV, del que me alegré, pues este señor si es un verdadero escuterista que recorre la geografía de evento en evento, Olé tus güevos Pepe, ¡campeón!
Luego vuelta a la ciudad a la taberna irlandesa, donde se quedó el pasado jueves para dar cuenta a la cerveza y picoteo-cena, que momento más agradable es el final de una scooter run, una cervecita, un poco de charla con algún que otro colega y zas! el vecino del piso de arriba que se mosquea y avisa a los municipales ante el escándalo que se montaba, a las 20:30 pm. ¡hay que joderse! pero supongo que este individuo esrá una persona que jamás ha dado una nota más alta que otra y se ve en la obligación de denunciar tan delictivos hechos a la autoridad, que realmente le miraban con cara de: -eres un puto chivato desde 5º de E.G.B. (por Dios que antiguo soy...)
Y hasta aquí os puedo leer como diría Mayra... Pues ya me despedí y regresé a casa, otros 80 kms. más, como si no me hubiese dado un buen hartón de moto. La organización estupenda, la concurrencia, al menos con la única que nos relacionamos, estupenda y el resto pues lo de siempre... Una cosa si quiero que no se me quede en el tintero, a todos aquellos que van conduciendo en un pelotón tan grande, con una mano en la cintura, demostrando no se que extraña habilidad motorística, tampoco se muy bien a quien... A los que van charlando con el colega de al lado en paralelo, frenando cuando menos te lo esperas con el consabido susto que te llevas... Al que va con una mano acelerando y manteniendo como puede el equilibrio de lado a lado del carril, mientras saca instantáneas del grupo a su espalda, jugándose la vida y la de los que vamos detrás, que no sabes realmente en que momento y hacia que lado se va a dar la hostia... Decirles que seguimos conduciendo, que piensen un poco en los demás y respeten la conducción en grupo. Saludos al Scooter Club Madrid, por su bien hacer y hasta la próxima edición si no es en La Infernal.
Carlos