Aunque las comparaciones siempre son odiosas, al menos siempre he pensado así, en este caso, yo sabía que compararía con el Eurovespa y he decir que la organización de este es mucho más profesional que la de Eurolambretta, pero también me ha servido para darme cuenta de que me siento más identificado con el movimiento lambrettista que con el vespista, no significa que reniegue de la vespa, para nada, es simplemente cuestión de paralelismo, en el Eurolambretta me he dado cuenta de que a parte de la moto existe un modo de vida, música, estética, etc. Que Eurovespa no mantiene, no lo digo como crítica, ni como dogma integrista, es mi percepción de lo que sentí, como mod y como scooterista.
Llegué con toda mi familia el jueves por la tarde, después de perdernos en el último tramo llegando a Neckarsulm y es que viajar por Alemania, sin GPS, es complicado, por que los carteles son exiguos y además en alemán, que tiene tela, menos mal que un amable teutón, se prestó a conducirme unos 30 kms. Si no es por su ayuda había tardado bastante más. Al llegar, comprobé que lo que anunciaban como camping no era tal, sino un parking en el que permitieron la acampada para el evento, menos mal que había unos baños con sus duchas que estaban tremendamente limpios, eso en España estaría destartalado, lleno de pintadas y con algún inmigrante haciendo negocio fraudulento en el interior, viajar por Europa te demuestra que estamos en el furgón de cola del tren del progreso…
Después de hablar con Markus, un simpático ario de la organización, fui a la recepción para recoger mi bolsa de participante, camiseta conmemorativa, placa del 60 aniversario de Lambretta, un porta, un vale descuento de scooter center, el plano de la salida (bendito plano) una pulsera tipo resort y vales para la comida que no use ninguno, por cierto. Y el jueves poco más, echar un vistazo a las motos y al resto de participantes, hasta un estadounidense, ¡que huevos! El resto resguardarme de la lluvia y a dormir prontito, pues el resto del Club Lambretta de España no llegó por culpa de la climatología. El viernes volvió a despertarse lluvioso, así que me fui con la familia a una piscina cubierta que había justo en frente, y allí estuvimos hasta después de comer, entre tanto me llamaron el resto de participantes españoles de que habían llegado, después de comer me junté con ellos para acompañarles hasta la carpa donde se entregaban las participaciones y disfrutar de una cerveza alemana mientras empezaba una fiesta de la que me fui muy pronto.
El sábado era el día grande con la salida anunciada a las 11:00 am y puntualidad alemana, luego no fue tanto, el cielo no amenazaba así que me fui sin pantalón de agua (no escarmiento) menos mal que al menos la cazadora de moto me salvó de mojarme más. La salida se hizo mal pues se hicieron dos grupos y al final nos quedamos un reducido grupo del C.L.E. acompañados por dos ingleses con lambrettas siere A, que a la velocidad que rodamos llegó un momento en el que se quedaron, después me quedé yo pues mi LI 150 no seguía el ritmo de los TS1 y motos de 200, hasta un cruce en el que me quedé perdido, pero ahí estaba el mapa que eso si estaba explicado perfectamente, así que me dirigí hacia el lugar de la comida, enganchándome a un grupo de LD's del C. L. de France, que más o menos llevaron mi velocidad hasta el final del trayecto, el lugar de la comida era un merendero en una pradera muy bucólico, pero se les agotó la ceveza (manda güevos) y disfruté de unas salchichotas con ensalda kartoffen pero sin cerveza, en cuestión de 5 minutos de reloj, pues comenzaba el regreso y no me apetecía tener que volver a tirar de mapa, además con la que estaba cayendo en ese momento, lluvia de la de verdad no chaparrón, ni txirimiri, agua cayendo a jarras.
A la vuelta estaba preparado un mercado ambulante de los clubes, además de las tiendas típicas que vemos por Internet, alguna compra de recuerdo, y prepararnos para la cena de gala, aunque el menú no era de gala, durante el ágape hablaron los presidentes de los clubes y se hizo entrega de los premios, el club más numeroso el británico, que a pesar de que hay mucha gentuza metida en él hay que reconocer que en cuestión de scooterismo están a años luz, sus motos eran verdaderas virguerías y fueron en un número más que aceptable, muchos de ellos rodando, pero el premio a la lejanía en moto se lo llevó un tal Robbie de Irlanda, Dublín-Neckarsulm sobre la Lambretta, ¡Olé! el resto de premios fueron entregandose a la mejor moto de cada serie incluido un premio a la mejor española, que ganó la Jet 200 golden de Félix de Gijón, pero el premio que obviamente ibamos a entregar el C.L.E. se lo cedió a la organización, después un concierto de un grupo femenino llamadas The Schogettes haciendo covers de clásicos del northern soul, muy buenas... y posterior allnighter en el que unos putos ingleses robaron la panacarta del C.L.E. y acabó enfrentandose a Félix con alguno de ellos, estos 4 ó 5 no representan a todo el Club Lambretta of Great Britain, pero lo dejan en muy mal lugar.
El próximo año es en Suecia, algo lejos pero me ha gustado mucho la experiencia, no se, no se...
Carlos